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Mixomatosis

Escrito por: Jana Carreras , Laura Selva

La mixomatosis es una enfermedad producida por un virus ADN de la familia Poxviridae, género Leporipoxvirus. Causa una enfermedad leve en el conejo americano (Sylvilagus brasiliensis), a diferencia de los conejos europeos (Oryctolagus cuniculus). Excepcionalmente se ha descrito en la liebre europea (Lepus europaeus), que no sufre la enfermedad, aunque es susceptible, y hasta el verano de 2018 nunca se había detectado en liebre ibérica (Lepus granatensis).

El virus que afecta a las liebres, denominado ha-MYXV, posee unas características genéticamente particulares que lo diferencian del que afecta a los conejos. Las mutaciones del virus del conejo son las que han resultado en la aparición del ha-MYXV, produciendo, gracias a estos cambios, el salto entre especies, y permitiendo la infección y multiplicación en liebres.

La enfermedad producida por este virus, tanto el que afecta a la liebre como el del conejo, recibe el nombre de mixomatosis debido a la presencia de tumores en los animales afectados, ya que “mixoma” deriva del vocablo griego referente al mucus, y este es el nombre que recibe un tumor de tejido conectivo ubicado en mucosas.

Pese a que el virus sólo afecta a los lagomorfos y no supone riesgos para la salud pública, ya que no afecta al hombre y tampoco se han visto afectadas otras especies, esta enfermedad consta en la lista del Código Sanitario para los Animales Terrestres de la OIE, por lo que los países y territorios miembros tienen el deber de comunicar debidamente los brotes conforme a este código.

Historia y situación actual en España

La mixomatosis fue descrita por Sanarelli en 1898 como una enfermedad grave con alta mortalidad, que afecta a conejos y suele presentarse con tumores cutáneos. Fue aislada en Uruguay, ya que la enfermedad es originaria de los conejos silvestres de Sudamérica. A partir de esa fecha, ha sido detectada en otros países de Sudamérica y en Estados Unidos. En 1952 fue introducida en Francia de forma deliberada, como medida correctora para controlar la población debido a los estragos que causaban en los cultivos, y se extendió por Europa rápidamente.

En Australia fue introducida en 1950 con la intención de controlar la población de conejos, que, al ser una especie invasora en ese territorio, amenazaban a las especies nativas de mamíferos. Todavía no ha sido detectada en Asia, África Meridional ni Nueva Zelanda.

España está considerada como una región endémica de mixomatosis en conejo silvestre y en el doméstico, y existe una vacuna frente al virus ampliamente utilizada.

En la actualidad es una de las principales enfermedades infecciosas que afectan a la cunicultura, por lo que, según el Real Decreto 526/2014, está inscrita en la lista del Código Sanitario para los Animales Terrestres de la OIE y los Países y Territorios Miembros, de forma que se tiene la obligación de notificar los casos a los Servicios Veterinarios Oficiales.

Durante el mes de julio de 2018, en las comunidades autónomas de Andalucía y Castilla La Mancha, la Organización de Sanidad Animal (OIE) ha alertado la aparición de casos de mixomatosis en liebres. Este aumento significativo de los casos se debe a un conjunto de factores: la gran cantidad de conejos y liebres en ciertas zonas, y una primavera lluviosa que ha aumentado la densidad de insectos que actúan como vector de la enfermedad (Figura 1).

Figura 1. Mapa de los casos de mixomatosis en liebres al final de la temporada 2018-2019 a fecha 31-3-2019.

Los brotes se han observado principalmente entre los meses de julio y octubre, y tras 1 mes desde la detección de la enfermedad es cuando se produce la detección del mayor número de liebres enfermas o muertas en un coto. El pico máximo de casos se produce entre los meses de septiembre y octubre. Los brotes de mixomatosis duran, aproximadamente, unos 4 meses de media.

Transmisión

La enfermedad se propaga principalmente por medio de las picaduras de insectos que se alimentan de sangre, pulgas y mosquitos, es decir, por vectores hematófagos, y posteriormente transmiten la enfermedad a otros animales sensibles. En el caso de las liebres parece que las pulgas juegan un papel menor en la transmisión en comparación con los conejos. También puede difundirse por contacto directo entre animales y a través de fomites, como ropa u otros objetos. Por este motivo los cazadores, perros y hurones pueden transmitir la mixomatosis.

El virus de la mixomatosis puede permanecer viable en cadáveres durante meses en condiciones adecuadas de temperatura y humedad. En el interior de las madrigueras de conejos silvestres, el virus también permanece activo durante largos periodos de tiempo.

Por lo tanto, las vías de transmisión son:

En ausencia de vectores, la persistencia del virus y por tanto de la enfermedad, se debe a su forma latente en conejos que, tras recuperarse, sufren recurrencias en situaciones de estrés.

Signos clínicos

En la zona de infección aparecen nódulos cutáneos, signo característico de las enfermedades producidas por los virus pox. También aparece inflamación alrededor de los ojos (enfermedad de la cabeza grande) y de los genitales. La grave inmunosupresión que sufren los animales enfermos favorece la aparición de infecciones bacterianas secundarias, por lo que la neumonía, es un signo común. El animal progresa a un estado de decaimiento y puede llegar a morir por neumonía, en las cepas más patógenas esto sucede entre los ocho y quince días.

Ha sido descrita una forma respiratoria en la que no se ven lesiones cutáneas. Estos animales pueden presentar neumonía intersticial, acompañada de edema, hemorragias y congestión. Además, puede estar acompañada de infecciones bacterianas secundarias por Pasteurella spp. y Bordetella spp., pero también pueden encontrarse otros agentes como Staphylococcus aureus. Se pueden formar mixomas benignos, sobre todo en la zona de las orejas. La forma respiratoria presenta una morbilidad alta, pero una mortalidad mucho más baja que la forma clásica.

En conejos y liebres, la presencia de tumoraciones (mixomas) localizados en cabeza, orejas, genitales y ano, son signos específicos de esta enfermedad. Los mixomas se asocian al punto de inoculación del virus, es decir a las picaduras de insectos.

Figura 2. Conejo silvestre con blefaroconjuntivitis y rinitis leve

Sin embargo, en el caso de las liebres, las lesiones más frecuentes son la blefaroconjuntivitis (inflamación de los ojos y parpados) y la epistaxis (hemorragia nasal) (Figura 2), además de inflamación de la zona del ano y genitales. En la necropsia se observa congestión y hemorragias en órganos internos y cavidades. Otros signos frecuentes son: postración, pataleo, convulsiones y caquexia. Según los datos actuales, el curso de la enfermedad es rápido y con una elevada mortalidad entre los afectados. En Andalucía la mortalidad de los últimos brotes ha sido del 57% aproximadamente.

En el caso de las liebres, al ser una especie silvestre, la elevada mortalidad podría ser consecuencia de los sígnos que provoca la enfermedad, como la pérdida de visión debido a la blefaroconjuntivitis, que podría hacer al animal más susceptible a la depredación.

 

Diagnóstico

En España, la vigilancia consiste en la confirmación de la enfermedad mediante la toma de muestras de animales con sintomatología o lesiones compatibles con la mixomatosis. Las pruebas serológicas (ELISA de captura de Doble Anticuerpo) detectarán el virus usando métodos inmunológicos, conforme se contempla en el Manual de las Pruebas de Diagnóstico y de las Vacunas de la OIE. Las muestras deberán ser enviadas al laboratorio oficial designado por la Comunidad Autónoma.

Se tomarán muestras de párpados o de las lesiones nodulares de un máximo de 5 animales por zona y se introducirán en contenedores estériles individuales, debidamente identificados. Las muestras se mantendrán refrigeradas (2-8ºC) si el envío se hace en 24h, y congeladas si el envío se demorará más horas.

Tratamiento

La mixomatosis no tiene un tratamiento específico, y al estar causada por un virus, los antibióticos no son eficaces. Se ha observado que, en liebres, si se mejoran sus condiciones, proporcionando cobijo, agua y una buena alimentación pueden llegar a recuperarse.

Prevención

El virus es sensible a las altas temperaturas y a los cambios bruscos, por lo que las madrigueras son un sitio perfecto para la supervivencia. Es muy resistente a antisépticos, agua oxigenada y cloroformo, pero el formol resulta ser efectivo. Como método de control sería efectivo reducir la población de insectos, junto con la aplicación de medidas de bioseguridad y un plan vacunal estricto. En el caso de que aparezca la infección es necesario aislar a los animales infectados para evitar la propagación a otros animales sensibles.

Si se detectan liebres muertas en un coto, se debe avisar a las autoridades competentes de la Comunidad Autónoma. También se recomienda enterrar dichos cadáveres utilizando cal viva, asegurándose que no serán desenterrados por predadores. Es importante no mover los cadáveres de una zona a otra. En el caso de que se detecten liebres enfermas, tras la comunicación oficial de la presencia de la enfermedad, se recomienda sacrificarlas si están agonizando o sin capacidad para correr o defenderse. Si se detecta un brote, no es necesario cambiar la gestión de los cotos, aunque sería recomendable aumentar la captura de zorro, jabalí, y perro y gato asilvestrados para reducir la mortalidad de liebres enfermas, que al recuperarse podrían generar resistencias.

Existe una vacuna efectiva, y las directrices para la producción de esta constan en el Manual de las Pruebas de Diagnóstico y de las Vacunas para los Animales Terrestres de la OIE. Se pueden clasificar las explotaciones según su estatus sanitario en relación con esta enfermedad (Figura 3).

Figura 3.
Clasificación de las explotaciones de conejos según su estatus sanitario en relación con la mixomatosis.

 

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