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¿Qué es el estrés en cunicultura?

Escrito por: Jesús V. Diaz Cano.

Un conejo sano en un lote de engorde, es capaz de cubrir sobradamente sus necesidades de mantenimiento con los recursos que le procuramos: alimento, agua y oxígeno. Con lo que le sobra, hormonas como la del crecimiento o la INSULINA entre otras orientan el metabolismo a que el animal aumente su masa muscular y sus reservas energéticas (glucógeno y grasa) en un proceso que conocemos como ANABOLISMO, y del que el Indice de Conversión es una medición indirecta de su eficiencia: cuanto más eficiente sea el proceso, más bajo será.

Pero si, por ejemplo, sufre una infección en el pulmón, su sistema inmune local procurará defender la zona rápidamente, y las bacterias, los tejidos lesionados y las células defensivas liberarán señales de alarma (mediadores de inflamación) que provocarán dos tipos de respuestas:

El estrés está provocado por la acción de varias hormonas, cuyos efectos más importantes se citan en el cuadro 2, siendo el cortisol la más relevante y cuyo nivel en sangre se suele usar para cuantificarlo. Esta acción hormonal conjunta provoca que el metabolismo del animal atienda la necesidad prioritaria de defenderse antes que la que a nosotros nos interesa: producir.

LA ACCIÓN HORMONAL CONJUNTA PROVOCA QUE EL METABOLISMO DEL ANIMAL ATIENDA PRIORITARIAMENTE A LA NECESIDAD DE DEFENDERSE EN LUGAR DE PRODUCIR.

Figura 1. Modelización de la molécula de Cortisol

LAS ENFERMEDADES PRODUCEN ESTRÉS

A nuestro gazapo con neumonía le subirá el nivel de adrenalina: el corazón bombea más deprisa, los bronquios se dilatan y la presión arterial aumenta para poder distribuir oxigeno y nutrientes más rápidamente; también disminuirá la actividad del aparato digestivo para poder disponer de ese volumen extra de sangre.

El CORTISOL por su parte movilizará todos las reservas de las que puede obtener energía además del glucógeno: ácidos grasos y proteína, esto provoca que la mayoría de los tejidos ralenticen un poco su funcionamiento para que consuman menos glucosa y aminoácidos y que estos se encuentren disponibles para la respuesta inflamatoria.

Pero si la causa persiste (los mediadores inflamatorios persisten) se utilizarán para producir glucosa, a pesar de que su rendimiento energético es muy bajo y hay que deshacerse del nitrógeno residual en un proceso que es costoso y que además produce acidosis metabólica.

El nitrógeno urinario es también un buen indicador del grado de estrés que sufre el animal.

Pueden haber tejidos que bien por un exceso de demanda o por mala perfusión (inflamación) no se oxigenen correctamente: al igual que un motor, ese metabolismo es eficiente si consigue quemar completamente los sustratos de los que obtiene la energía, pero si no es así, el rendimiento baja y la producción de  deshechos aumenta.

Cuando hay que quemar glucosa en condiciones de falta de oxígeno, los tejidos como el músculo no son capaces de extraer mas que el 6% de la energía que obtendrían si hubiera aire, y en vez de CO2 y agua se produce ácido láctico, que pasa a sangre para que sea el hígado el encargado de terminar de quemarlo…si puede. Como las reservas de glucógeno duran horas y un gazapo de 40 días apenas tiene grasa, la pérdida de masa muscular por estrés se instaura en el engorde con relativa rapidez.

El cortisol es también un potente antiinflamatorio: disminuye la permeabilidad capilar, la migración de células, inhiben el efecto inflamatorio de prostaglandinas y otros mediadores de inflamación y disminuye la actividad de los linfocitos T. Estos efectos impiden que la respuesta inflamatoria resulte más agresiva para el organismo incluso que el agente causal, pero resulta inmunodepresora.

 Una infección provoca estrés, pero el proceso también se puede dar a la inversa, y que el estrés termine en una infección. Unos ejemplos:

 ESTRÉS CRÓNICO

 Si las causas de estrés perduran en el tiempo, la demanda de energía y oxígeno para mantener la respuesta pueden llegar a doblarse comparado con un hermano sano.

Una vez los mediadores de la inflamación estimulan la respuesta hormonal que conduce al estrés, aunque la causa inicial desaparezca, el proceso catabólico no se detiene hasta que no desaparezcan completamente los mediadores de inflamación, por lo que aunque se suplemente nutricionalmente al animal seguirá perdiendo peso durante un tiempo. Proporcionar aminoácidos o vitaminas puede mejorar la calidad de la respuesta, pero no impedirá que el cortisol siga “digiriendo” su propio músculo. Por eso, si la causa estresante es lo suficientemente intensa o duradera en el tiempo, los niveles altos de cortisol y su acción catabólica se pueden perpetuar, dejándonos animales raquíticos e incapaces de recuperarse.

 EL ESTRÉS TAMBIÉN PUEDE PRODUCIR ENFERMEDADES

 EL MANEJO DEL ESTRÉS

La bioseguridad permanente y las vacunaciones deben de poder impedir la entrada de agentes patógenos desde el exterior.

Las deficiencias de la instalación sólo pueden ser paliadas con manejo, pero éste no puede ser individualizado, y las condiciones de la instalación en el mejor de los casos serán las mismas para todos los animales alojados en la misma sala, por lo que la falta de uniformidad de los animales es un factor fundamental de estrés, ya que el ambiente no podrá ser idóneo para todos.

 EL ESTRÉS PUEDE TENER EFECTOS IRREVERSIBLES

También juega en nuestra contra la densidad, que facilita el contagio, y en un lote de engorde nuestro animal resfriado expulsará al ambiente gérmenes con la respiración y estornudos de los que sus compañeros deberán protegerse invirtiendo energía, estresándose. Los cambios bruscos de temperatura, agua mal gestionada , falta de higiene, gases, presión ambiental de gérmenes, insectos…muchas son las causas que se pueden ir sumando en una granja  de las que los animales tengan que defenderse.

El uso de medicamentos debería ser el último recurso y hacernos pensar si hay algo que no estemos previniendo correctamente, porque la prevención es más rentable a medio plazo que intentar combatir el estrés sólo con antibióticos.

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